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COMUNICADO

fintanico

La Asociación Religiosa Druida Fintan hace pública, a continuación, la Resolución emitida el pasado 23 de Junio del 2017 por el Consejo Superior (Uxellisedon) de nuestro Colegio Druídico, la Orden Druida Fintan, con el objetivo de definir nuestro posicionamiento ante el anuncio de la creación del Nemetón Virtual Alba Matir, como Gorsedd Española de la N.O.D.

CENEFA

NOTA OFICIAL DEL UXELLISEDON DE LA ORDEN DRUIDA FINTAN

 

petitsellofintanmarco

Hoy, día VI del mes Simiuisonna del 3.889 Magos Turatiom, en el tiempo Ceremonial de la Nuxunna Brixtia.

Reunido el Uxellisedon de la Orden Druida Fintan ante el anuncio publicado en la Red Social Facebook el pasado 14 de Junio, referente a la creación de un nuevo Nemetón Druídico, nos vemos en la necesidad de puntualizar ciertas manifestaciones referentes al llamado E-Nemeton Alba Matir, nueva Gorsedd española de la N.O.D., con el objetivo de informar a todos los creyentes de la Comunidad Druídica y evitar la confusión que dentro de ella pudiera generarse.

La Druuidiacto Rectos Uindonnos (Orden Druida Fintan) no considera a la denominada Nueva Orden de Druidas (N.O.D.), como un Colegio Druida Regular por los siguientes motivos:

  • I   Según su propia denominación, se definen como un círculo de comunidad on line    (virtual) sin ninguna pretensión sacerdotal. Es decir, se utiliza a nuestro entender, de manera irregular las denominaciones de:

         a)   ‘Orden’ (no son una Orden Religiosa, entendiéndose como formación reglada   y no como grupo de amigos. Evidentemente, todos somos libres de utilizar los nombres como queramos y podemos llamar Orden a la reunión vecinal de nuestra escalera pero en el ámbito que nos movemos, nos preocupa que se quiera dar una idea a la gente de lo que no es).

             b)  ‘Druida’ (sus miembros NO son Druidas consagrados por ningún Colegio, Orden u hermandad reconocida, lo cual incrementa las dudas que expusimos en el punto anterior).

  •  II  Los miembros de la N.O.D. no reciben ningún tipo de formación Druídica y son animados a seguir su propio camino espiritual. Se entiende pues el Druidismo como un camino de auto-realización fuera de unas creencias comunes identificables bajo un concepto Religioso o espiritual bien definido. Es por ello que no importa que los ‘adheridos’ (no nos atrevemos ni a llamarlos iniciados, ni creyentes) mantengan otras religiones o espiritualidades lo cual resultaría bastante esquizofrénico e irreconciliable si se entendiera el Druidismo como Religión, dado que muchos de sus preceptos son claramente incompatibles e incluso opuestos a la visión ‘in sensu stricto’ de la mayoría de Religiones Monoteistas. Entendemos por consiguiente que la N.O.D. favorece una espiritualidad a la carta y ecléctica en la que todo vale mientras sirva para el camino personal de auto-evolución de cada persona. Entiéndase que si bien no nos parece mal dicha espiritualidad privada, sí que nos parece inapropiado y fuera de toda veracidad, que la misma o la suma de miles de eclecticismos, se quieran identificar como Druídicos o como Druidismo. Nos parece que la N.O.D., en definitiva, no es más que un ‘happening’, una reunión, un intercambio de ideas, pero nada asimilable a lo que supone una Orden Druida ni a una iniciación Druídica (incluso entendiéndola como espiritual y no sacerdotal), no facilitando una explicación seria, formal y reglada de la espiritualidad Druídica, de las Ceremonias, de los pilares de la concepción Druídica, etc.…a todos sus seguidores.
  •   III  Tan solo ‘honran el libre albedrío’ pero en vez de llamarse grupo o comunidad filosófica ecléctica o reunión de amigos de las religiones o grupos de diálogos interreligiosos (como tiene UNESCO y a los cuales pertenecemos) les parece apropiado, curiosamente, denominarse Orden Druida aunque no haya ni por asomo, nada de Druidismo reglado en su fundamento. Aunque luego, eso sí, hay la sempiterna venta de libros para ser vate, bardo o druida. ¿Y qué nociones se darán si todo es muy libre, holístico y fundamentado en el que “cada uno haga lo que le parezca”?. Como mínimo nos resulta todo muy curioso y muy poco serio si lo escrutamos bajo el punto de vista Religioso.
  •  IV  En resumen y siguiendo las propias palabras que dice la N.O.D. en referencia a sus grupos (círculos) o E-Nemetones:

        “Empezando un E-Nemeton de N.O.D., no se está intentando limitarte, o hacerte      exclusivamente conectado con N.O.D. Es más una afiliación donde se tiene y mantiene el control total sobre el grupo en todo momento. Te da la ventaja de nuestro sitio que se enlaza al tuyo, siendo más fácil ser encontrado por los miembros de N.O.D. y publicar información y noticias sobre tu grupo que se publicarán en nuestro trimestral E-Zine Oran Mór. Esto habla por sí mismo pues sólo los grupos druidas relacionados se consideran como E-Nemetons.de N.O.D.”

A pesar de ser una traducción aproximativa de Google, ya podemos hacernos a la idea de que aquí, espiritualidad, iniciación Religiosa, respeto por las Tradiciones, enseñanza seria del Druidismo…..nos parece que brilla por su ausencia y tan solo se declaran las bases de una macro red, que como mucho podría unir a los creyentes o interesados en Druidismo o como ellos denominan, en la ‘Druidic Path’ (Sendero o vía Druídica), sin mayor pretensión que el hacerse unas charlas para intercambiar conocimiento.

No podemos avalar como Nemetón Druídico el site, página o perfil virtual informático del denominado E-Nemeton Alba Matir dado que el mismo no es un lugar físico dedicado al Culto de la Religión Druídica, ni tampoco un lugar preservado y cuidado por un/os Druida/s (según la Tradición a la que pertenezcan) donde se realicen de manera regular y presencial las ceremonias propias de nuestra Religión.

Tampoco podemos considerar como Druida al Sr. Iolar Faol ya que según la norma reglada en Druidismo, un Druida debe ser iniciado o reconocido por un Druida Ordenado para poder asumir la calidad Sacerdotal.

Si bien es cierto que dicho punto no está en conflicto con las propias manifestaciones efectuadas por el Sr. Iolar Faol dado que él mismo confirma que ni es ni pretende ser Sacerdote de la Religión Druida, sí que está en conflicto con el uso, que consideramos inapropiado, del término Druida.

La Orden Druida Fintan, como la mayoría de las Ordenes, Colegios, Hermandades y Agrupaciones Druídicas (tanto las más Ortodoxas -consideradas como Religiosas- como las menos -consideradas como espirituales-) entienden que Druida es una denominación reservada a las personas que tras mantener una iniciación presencial (religiosa o espiritual) junto a su Maestro Druida basada en la experiencia, no solo en el conocimiento, obtienen el Druidicato o reconocimiento de su calidad sacerdotal. Por tanto, el término Druida, es un título acreditativo de su función.

No consideramos que cualquier persona que estudie el Druidismo de manera unipersonal, reflexione sobre él con mayor o menor sabiduría, lo analice filosóficamente, se dedique a las composiciones satíricas o a la medicina, a la judicatura, a la astronomía, a la diplomacia o a la multitud de otras facetas que entraban dentro del domino del Druida de la antigüedad, puedan justificar el empleo de la denominación de Druida para referirse a ellos mismos. Si bien el Druida podía ser médico, astrónomo, diplomático, juez, historiador y evidentemente filósofo era por encima de todo, Sacerdote. Es decir, sus funciones siempre se producían dentro de un marco ineludible de creencia Religiosa o Espiritual. Así el Druida, no deja de ser Sacerdote por el hecho de incorporar ‘especialidades’ o ‘funciones’ que identifiquen su Druidicato.

Eso si bien nos parece muy claro que era así en la antigüedad, donde no se disociaba la intelectualidad del Sacerdocio (aunque entendemos que esta apreciación es susceptible de ser discutida y desgranada de manera erudita en intercambios que pueden ser muy interesantes), es ineludiblemente así, hoy en día, dado que las funciones no sacerdotales ya tienen a sus especialistas y eruditos civiles. Hoy en día el Médico es médico, el Juez, juez, el Astrónomo, astrónomo y claro está, el Filósofo, filósofo y todas estas categorías intelectuales están avaladas por sus correspondientes estudios reglados. Es por ello que hoy más que nunca, el Druida es Sacerdote casi en exclusividad. Todas las demás cualidades intelectuales que pueda y deba atesorar, serán siempre manifestadas desde una posición no oficial y cuidando siempre de no caer en el intrusismo profesional. De ahí que el ámbito natural del Druida en nuestro siglo, sea primordialmente el Sacerdocio. El núcleo íntimo que nos define y que ningún otro oficio puede realizarlo en detrimento nuestro.

Decir también, que si bien esta diferencia es fundamental y consideramos necesario su esclarecimiento de cara a los creyentes, no vamos a entrar en polémicas sobre cuantos autores clásicos o no confirmen una visión u otra. Simplemente apuntar que no es de recibo dejar caer que la consideración de los Druidas como sacerdotes del Pueblo Celta es únicamente del ‘sombrío’ Julio Cesar y que los demás historiadores y filósofos (a ser posible griegos que siempre queda más reflexivo y veraz) apunten que Los Druidas son una clase social de la que emanan diferentes personas con diferentes roles y que uno de ellos, lo componían las personas que se dedicaban al sacerdocio…….es decir, que abogan por que había Druidas Filósofos NO SACERDOTES, Druidas Médicos NO SACERDOTES, Druidas Jueces NO SACERDOTES etc y finalmente DRUIDAS SACERDOTES. Pero claro, no es de extrañar que se defienda esta idea, cuando resulta tan oportuna para justificar la adquisición del título DRUIDA sin tener la más mínima pretensión sacerdotal ni de mediación ante los Dioses.

Mejor que con nuestras palabras citaremos a Christian J.Guyonvarc’h, que creemos que por encima de cualquier posicionamiento, resulta un autor indiscutible en el movimiento Druídico contemporáneo, no por su adscripción al mismo, sino por sus fundamentadas opiniones en la más pura y estricta oficialidad histórica. Como advierte su prologuista, Marco V. Garcia Quintela:

“Quien crea que este es un libro donde se desvelan los misterios del conocimiento esotérico de los Druidas está equivocado y debe aspirar a satisfacer su curiosidad en otra dirección. Este es un libro escrito por un filólogo y una historiadora de las religiones especialistas del mundo celta, que tratan de reunir y sistematizar la información disponible en la Antigüedad pero también, y sobre todo, en los textos insulares (irlandeses y galeses) de la Edad Media sobre los Druidas. Además estos deben comprenderse, tal y como nos los presentan los textos clásicos y los testimonios medievales, como unos grandes intelectuales.”

Citamos:

“Continuando y concluyendo la demostración implícita en los principales informadores antiguos, vamos a probar que el nombre de Druida no se aplica a una categoría particular de sacerdotes en el seno de la clase sacerdotal, sino que designa global y específicamente esta clase entera (sacerdotal). Al hacer esto, afirmamos que el significado de la palabra “Druida” permanece constante y estable a lo largo de los siglos, así como a lo largo y ancho de las regiones celtas antes de la doble ruptura de la romanización y la cristianización. Designa al sacerdote, investido de la autoridad del espíritu, el depositario de la ciencia sagrada, ministro de la Religión y guardián de la Tradición. En su condición de tal es el intermediario entre los Dioses y los hombres, cuyo representante es, en el plano de la clase sacerdotal, aunque sin formar parte de ella, otro personaje notable: el Rey.

5. DEFINICIONES Y DISTINCIONES: DRUIDAS,VATES Y BARDOS

De entrada, hemos constatado que en Diodoro de Sicilia y Estrabón se hallan subdivisiones internas al sacerdocio claramente establecidas, mientras que Cesar, que conoció directamente la Galia prerromana, solo diferencia al sacerdocio por oposición a las otras dos clases sociales, los equites (“caballeros”) y la plebs(“plebe”).

Nos encontramos mucho más cómodos en Irlanda, pues allí, no faltan indicaciones sobre la especialización funcional y la jerarquía. Habrá que tener en cuenta, no obstante, el hecho de que la mayoría de aquellas se refieren a una rama de la clase sacerdotal, la de los filid o “poetas” y que los bardos fueron reducidos a un rango inferior. Cuando se comprende esta desviación, todo se vuelve más nítido.”

Pag.61/62 i 63

* Se han obviado las notas a pie de página para no hacer farragos la cita

Libro: Los Druidas

Autores: Christian J.Guyonvarc’h

Filólogo y lingüista, experto en la lenguas célticas antiguas

Catedrático de Estudios Celtas en la Universidad de Rennes2 .

Françoise Le Roux

Historiadora especialista en la Historia de las Religiones indo-europeas.

Fundadora junto a C.J.Guyonvarc’h de la revista ‘Ogam Celticum’

-Considerada por los expertos como una formidable herramienta de los estudios célticos-.

Autora de más de una veintena de obras especializadas y de más de 300 artículos (sola o junto a su marido C.J.Guyonvarc’h).

Abada Editores, S.L. 2009

ISBN 978-84-96775-42-8

Edición Original: ÉDILARGE, S.A. / ÉDITIONS OUEST-FRANCE, Rennes 1986

Consideramos pues que la argumentación del Señor Iolar Faol, es tan solo una pirueta reflexiva que viene bien para justificar la imposición del título Druida, a personas no ordenadas sacerdotalmente, sin ninguna vinculación (ni querida, ni deseada) hacia el sacerdocio y que tan solo pretenden realizar diferentes actividades amparados por un título, denominación o cargo (no sabemos muy bien como calificarlo en este caso) que les permita presentarse como tales ante terceras personas y que otorgue una tácita carta de naturaleza Druídica a sus opiniones, reflexiones o actos.

Entenderíamos que el citado como E-Nemeton Alba Matir, fuera en sí mismo una comunidad virtual de creyentes, aunque debería, a nuestro entender, variar su denominación. Pero dado que el propio Sr.Faol, se aleja de cualquier visión Religiosa, entendemos que tampoco sería apropiada dicha consideración. Es por ello que siempre desde nuestra perspectiva (afín al sentir de las demás Ordenes Druidas que son concebidas como entidades Religiosas),

CONSIDERAMOS,

Que el E-Nemeton Alba Matir no es un verdadero Nemetón Druídico ya que simplemente es entendido como un grupo virtual basado en las Redes Sociales (sean cuales sean) que actualiza la vieja dinámica del ‘foro’ internauta de opinión e intercambio de pareceres.

INFORMAR,

A todos los creyentes Druídicos, que las opiniones expresadas en dicho E-Nemetón, si bien estamos convencidos que algunas de ellas muy respetables e interesantes, no forman parte de ningún ‘Corpus Druídico’ establecido y que por ello, NO deben ser considerados como Dogmas, Normativas o Apreciaciones incuestionables propias al Druidismo, sino que son simplemente, opiniones y reflexiones filosóficas establecidas por personas ajenas al oficio sacerdotal. Si bien intentamos entender y respetar todo posicionamiento, queremos dejar muy claro que aquellos que precisamente acusan a los sacerdotes de establecer una ortodoxia religiosa, son los primeros en mostrar muchas veces su particular ortodoxia y ponderar si las diferentes concepciones e ideas son verdaderamente adecuadas al Druidismo o no.

RECORDAR,

Que al hablar de Druidismo, siempre deberíamos dejar claros 2 aspectos. El Druidismo histórico, sobre el cual podemos y debemos efectuar una aproximación seria y fundamentada en los avances racionales que proporcionan diversas disciplinas como la historia, la antropología, la lingüística, el estudio de las religiones comparadas, la filosofía, la astronomía, etc y el Druidismo contemporáneo que en mayor o menor medida intenta fundamentar y establecer sus raíces en el antiguo Druidismo pero que, irremediablemente, posee su desarrollo propio y actual. Para la Orden Druida Fintan, el Druidismo es una Religión. Para muchas, el Druidismo es Religión. Pero para la mayoría, por no decir todas, el Druidismo es espiritualidad y sacralidad, no simple desarrollo erudito o filosófico. Creemos que el reparo a denominarla o admitirla como Religión, forma muchas veces parte de algo que ya hemos comentado: La impregnación del punto de vista cristiano-católico e incluso Abrahámico sobre ciertos conceptos, de los cuales se ha apropiado, como Religión, comunidad, creyentes, dogmas… Es por ello que muchas veces la gente no quiere utilizarlos, porque les trae a la mente ciertos comportamientos asumidos por una religión en concreto. Es una clara transferencia de conceptos de la parte por el todo que asumimos inconscientemente por el arraigo de dichas tradiciones religiosas en nuestra cultura.

Nosotros, es bien sabido, que consideramos al Druida como sacerdote y al Nemetón como lugar sagrado donde se establecen Templos o Círculos, fronteras con las divinidades. Es allí donde se llevan a cabo las Ceremonias, donde se establece la comunión con las Deidades, donde se sacrifica y se ora, es allí donde los velos entre los Mundos caen….y eso no pasa en el sillón de casa. El no considerarlo de otra manera no es, por tanto, intransigencia. Es simplemente coherencia con nuestro pensamiento y respeto hacia nuestra Tradición que debemos defender.

ACLARAR,

Que no pretendemos establecer ninguna batalla contra el Sr. Iolar Faol y que no es nuestra intención el presentarlo como alguien falto de valor en el Druidismo. No queremos entrar en polémicas y desde aquí asegurar que tenemos en alta estima la erudición y las reflexiones que dicho señor ha efectuado desde hace años, aportando seriedad y documentación en un ámbito lleno de visiones románticas y poco correctas.

Cierto es que la diferencia entre nuestros puntos de vista es, hoy en día, importante. Nosotros consideramos que ciertos posicionamientos como los del citado E-Nemeton o los derivados de favorecer la expansión de ‘supuestas’ Ordenes Druidas al convertirse en parte de ellas, hacen un flaco favor al Druidismo y a las personas y entidades que trabajan con seriedad para su comprensión y normalización. Si bien la filosofía de la heterodoxia resulta muy atractiva por libertaria y vital (ya que su idea no es la de someterse a disciplinas y normas) no dejaremos de insistir en que las actuaciones eclécticas que consagran el ‘todo vale’ acaban proporcionando vías de acceso a ciertos personajes muy dañinos para el establecimiento y asentamiento de nuestra vía espiritual Druídica, independientemente de que sea considerada como Religión o no.

El no ser rigurosos a la hora de conceder la calidad de Orden, de Nemetón o de Druida, el pensar…….

  • Que cualquiera que se declare Druida, lo es, sin necesidad de mediar ninguna iniciación.
  • Que cualquiera ‘en ejercicio de su libertad y de sus conocimientos’, puede realizar ceremonias y ritos tal y como él los ha inventado, basándose en el Awen y sin ninguna supervisión de otros Druidas.
  • Que puedo identificar a las Deidades como a mí me parezca o establecer las bases de creencia que yo creo apropiadas, porque en base a mis ideas y lecturas así lo entiendo.
  • Que el Calendario Sagrado, que mi ética o mis concepciones espirituales privadas, basadas en multitud de diversas creencias propias de mi personal particularidad, conformen una ‘objetividad’ Druídica…..

En definitiva, toda esta falta de humildad, toda esta prepotencia ocultada por la soberbia del autoconocimiento y la autocomplacencia, acaba por abocarnos al desastre. Y es eso lo que nos preocupa. Muchas veces se crean, con suprema inconsciencia, pasajes que nunca deberían haberse creado y se abren puertas que siempre deberían mantenerse cerradas. Habilitamos caminos porque nos convienen, sin darnos cuenta que esos mismos caminos son los que servirán a otros, con peores intenciones, a establecer sus senderos de infamia y destrucción.

/l\

Bajo los tres Rayos de Luz

fintancartasUxellisedon O.D.F.

V I Atenouxtion mid Simiuisonna 3.889 M. T

IV Blidnis / IV Quimon / IV Setlon del VII Aiuiton

(23 Junio del 2017 Era Civil)

 

 

 

 

 

 

 

 

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LA PARADOJA DE EPICURO

 

Vemos a diario, como creyentes y personas que se sienten afines y cercanas a nuestras concepciones religiosas, se encuentran desorientadas y superadas ante ciertos acontecimientos a los que el propio devenir de la vida las somete. Es por ello que vamos a intentar en este artículo, procurar un acercamiento a las Deidades desde la óptica Druídica.

Para evitar posteriores reproches, apuntar desde el minuto 0 que cuando denominamos generalmente Druidismo, no estamos intentando apropiarnos de la riqueza de la concepción Druídica y que esta hace referencia a nuestra propia Tradición. Supongo que con este aviso, muchas conciencias se verán aliviadas. De todas maneras apuntar también, que si bien no intentamos homogeneizar la concepción Druídica, lo que exponemos suele ser pensamiento común de buena parte de Ordenes Europeas (y Canadienses) serias en sus concepciones e indudablemente reputadas y que poseen ya un largo camino recorrido. Advertido lo cual, entraremos en materia.

Cuando se recuerda a los creyentes que no es fácil desprenderse de los conceptos religiosos asumidos por la presencia cristiana/católica en nuestras vidas, solemos encontrarnos respuestas como que no nos preocupemos, que ellos no han sido nunca personas religiosas, que en su familia tampoco ha existido esta presión, que son librepensadores, que no son en absoluto creyentes católicos dado que no asumen sus dogmas, que no van a misa, que nunca han practicado sus ritos y obligaciones, que no están bautizados, que es una cosa que tienen superada, etc. Explican que todos estos trazos, si bien fundamentales, no forman parte de su ser y se olvidan que durante 2.000 años, un cristianismo, primero moral y luego cada vez más social, ha ido impregnándolo todo, poco a poco, hasta empapar por completo nuestro ser y nuestra mente. Creer que el cristianismo no nos afecta, es una temeridad y una insensatez. Para bien y para mal, la realidad que vivimos ha sido forjada en buena parte, por esta creencia religiosa. Primero en Occidente y luego ‘gracias’ a la misiones y a los movimientos migratorios en todo el Mundo de una forma global.

Así que a todos los que nos tenemos por muy paganos, recordad: El Cristianismo forma parte de nosotros, de nuestro pensar más inconsciente y de buena parte de nuestras relaciones sociales y morales. Asumirlo es la primera etapa para trascender el mismo hacia otra apreciación religiosa muy diferente.

No es pues de extrañar, que desde la perspectiva de los nuevos creyentes se tienda a buscar respuestas y reflexiones ante las vicisitudes de la Vida que en su base son ‘muy cristianas’ aunque no nos apercibamos de ello. Tendemos a asumir el cambio de Religión como el que se cambia de ropa. Dejamos la camisa y la corbata para ponernos una camiseta con un triskel estampado y no nos damos cuenta que seguimos buscamos respuestas o definimos nuestras actuaciones en base a lo que haría un creyente cristiano. Intentaremos pues, desde estas líneas, aportar la visión teológica que deberían incorporar los creyentes a su propia existencia.

Recordar también, lo que siempre se ha apuntado sobre el Politeísmo y la Religión Druídica. El Politeísmo no es el cambio de un Dios, por X Minidioses o por copias variopintas y peculiares del mismo Dios cristiano. Creemos en la existencia de múltiples Dioses o divinidades y no entendemos a dichas Deidades como una simple diferencia de denominación, como una lista de apodos o pseudónimos, todos igualmente válidos, que plasmen un mismo concepto teológico o un Dios único sino que se trata de diversos Dioses con características individuales claramente identificables.

Precisamente esta idea fundamenta la tolerancia y el antiproselitismo del Politeísmo ya que la coexistencia de Deidades, las cuales cada una puede ser más o menos venerada por sus creyentes, establece una normalidad en la diversidad de creencia allí donde otros verían una competencia y una traición hacia su Dios. En el politeísmo cada deidad puede ser honrada e invocada de manera individual dependiendo de los aspectos que se le atribuyan.

Abordemos pues uno de los temas más complejos y que más incide y condiciona la religiosidad del creyente capitalizando no pocas de sus dudas, el problema del mal o la llamada Paradoja de Epicuro. Esta consiste en el planteamiento del problema que aparece al intentar conciliar la existencia del mal en el mundo con la existencia de una/s Deidad o Deidades omnisciente/s, omnipresente/s, omnipotente/s y omnibenevolente/s.

Epicuro escribió en el siglo III a.C.: “O bien Dios quiere quitar los males y es incapaz de hacerlo, o puede hacerlo pero no quiere; quizás ni quiere ni puede, o tal vez quiere y puede. Si quiere pero no puede, es débil, lo cual no concuerda con su carácter; si puede pero no quiere, es envidioso, algo que también está en desacuerdo con él; si no quiere ni puede, es tanto débil como envidioso, y por lo tanto no es Dios, pero si quiere y puede, que es lo único que resulta apropiado para Él, ¿de dónde vienen entonces los males?, o ¿por qué no los quita?”

Es decir, si existe un Dios/es todopoderoso/s el mismo puede ordenar el Mundo y la presencia del Mal según sus intenciones. Dado que dicho mal existe, inferimos que es voluntad de dicho/s Dios/es que el mismo exista en el mundo y si eso es así, la conclusión es que entonces o no sería absolutamente bueno o no sería omnisciente, dado que no tendría conocimiento de todo el sufrimiento del mundo, o no sería todopoderoso, ya que no puede procurar la eliminación de dicho mal en el mundo.

Como vemos, este razonamiento es antiguo y no propiamente cristiano. Relata la paradoja del creyente sometido ante fuerzas que le sobrepasan y hacia las cuales se acerca intentando comprender. En los Dioses buscamos consuelo, ayuda, protección, prosperidad y tendemos a su humanización como forma de aprehensión de su esencia. Atribulados por esta paradoja no entendemos como aquellos a los que oramos no hacen nada para recompensar nuestra devoción.

Posiblemente, antes de intentar acercarnos a las Deidades deberíamos variar nuestra concepción sobre el Mal. Por ejemplo, tanto en el hinduismo (de cuyas raíces védicas e indoeuropeas bebe actualmente el Druidismo, tal y como lo entendemos) como en el Budismo nacido de él, el mal es entendido como una ilusión, una percepción. El hombre percibe como mal lo que no lo es, empeñándose en que el sufrimiento es algo real cuando no lo es. Desde este punto de vista, el mal es un simple producto de una percepción errónea, no algo que existe realmente. La diferenciación entre el bien y el mal depende pues del punto de vista moral y en cada persona, esta diferenciación puede variar. Lo que para uno es bueno para otro puede ser malo.

Esto conlleva a determinar que realmente, nada es tan malo, ni nada es tan bueno. Todo está incluido en el Universo, y, en consecuencia, no hay dualidad entre Dios y el Demonio, pues, tienen la misma cara. Ante esta indeterminación ‘per se’ de la maldad o de la bondad, comprendemos que todas las cosas son necesarias y que donde debe recaer nuestra atención no es en las etiquetas sino en la acción llevada a cabo. Ligando este concepto de acción propiamente física, no divina, nace la concepción del Karma como energía metafísica (invisible e inmensurable) derivada de las actuaciones y que generará las posteriores situaciones de felicidad o de dolor. Es precisamente por este motivo que tanto la paz y la alegría como la desesperación y la angustia que convierten nuestra realidad en infierno o paraíso (nos apropiamos de estos términos cristianos dado que son fácilmente reconocibles por la mente de todos nosotros) dependerán en definitiva de nuestras acciones.

maldad

No pretendemos resolver con este escrito y de forma tan banal, una paradoja filosófica que lleva activa milenios. Ni somos filósofos excelsos, ni nuestra presunción o ego es tan desmesurado como para ni siquiera pretender imaginar su solución. Bueno es también, que siga activa y que nos haga recapacitar. Ciertamente todos podemos reflexionar y mediante ella, crecer, pero una vez determinado el marco, intentaremos hacer un ejercicio de concreción ya que pensamos que, en definitiva, es lo que los creyentes van a agradecer y es lo que nos demandan.

Cuando decíamos que nuestra visión está contaminada por maneras de pensar cristianas mantenidas socialmente durante milenios, nos referíamos concretamente a dos puntos.

1º A la importancia de la concepción del Mal, que exacerba la paradoja de Epicuro

2º A la incorrección de nuestra actitud en los momentos de expresión de nuestra Devoción

Atiendo al primer punto:

Recordad que en nuestra Religión, a diferencia de los Monoteísmos Abrahámicos, nuestros Dioses no son ni Omnipotentes, ni Omnibenevolentes. No es cierto que nada se mueva a sus alrededores sin su consentimiento. Las Deidades se nos presentan casi humanas. Con Gran Poder y Sabiduría, efectivamente, pero sometidos a un destino que les gobierna y acciones que no siempre obtienen el resultado esperado. Baste las lecturas de Batallas de Magh Tured para darse cuenta de ello. Hay siempre, en las Deidades Politeístas, un cierto espacio de descontrol, de azar o de destino. El mismo destino que los romanos calificaban como ‘fatum’ y determinaba el futuro de las acciones incluso de las Deidades. En el Politeísmo, los poderes fácticos de las Deidades pueden tener sus límites (empezando por los poderes asumidos por otra Deidad coexistente de su mismo panteón).

Esa falta de Absolutismo ‘Omni’, implementado en una única Deidad, la inexistencia de una Deidad que es Todo, hace menos relevante la paradoja Epicúrea. En el cristianismo, por el contrario, no se para de darle vueltas a este problema del Mal. Como decíamos, esta ausencia de Omnipotencia en nuestras Deidades, es la que nos obliga a tomar las riendas de nuestra Vida. Las Deidades nos ayudan, nos aconsejan e incluso podríamos decir que nos condicionan pues sus diferentes dones (iluminación, protección, etc) tienen como finalidad reforzarnos ante la lucha de la Vida pero NO la de luchar por nosotros. Esta idea de impotencia (relativa) en una Deidad es nueva para muchos pero por encima de todo, Deidades incluidas, existen las complejas tramas que urde el Destino y eso es algo a lo toda vida se somete.

Atiendo al segundo punto:

Como hemos dicho anteriormente, los siglos de Cristianismo e incluso la referencia casi global de las diferentes religiones Monoteístas con idénticas aptitudes y condicionamientos morales en el formato de ‘acercamiento’ hacia la Deidad, condiciona nuestra relación espiritual hacia ellas. Es por ello que no siempre comprendemos o accedemos correctamente a nuestras Deidades y es frecuente encontrar en el pensamiento común de los creyentes ‘pequeños monoteísmos’ hacia cada una de ellas, a las cuales devocionamos por separado, olvidando que sus prerrogativas y formas de interceder en nuestro Mundo, así como sus necesidades o sus requisitos son diferentes a los que identifica al Dios Único.

Para intentar concretar las inquietudes que puede sufrir un creyente, responderemos a una serie de preguntas que no por arquetípicos y repetidas son menos reales. Nos basaremos en una serie de cuestiones reales que nos plantea un creyente y buen amigo de manera abierta y pública en la Red Social, por lo que entendemos que dicho texto no está sujeto a ninguna privacidad. Agradecemos desde aquí su estima al hacernos partícipes de sus dudas y conflictos. Nada nos hubiera gustado más que poder subsanar su angustia. Esperamos que con el tiempo recobre la paz y el equilibrio en su Vida. Desde estas líneas vaya nuestro abrazo y nuestro cariño inamovible.

1º “No hay respuestas de los Dioses a mis ofrendas, plegarias y rezos, dándome cuenta de que en el pasado realmente tampoco las hubo.”

No nos cansaremos de recordar a todos que cuando se realizan ofrendas a las Deidades, plegarias y rogativas no para honrarlas, sino para buscar su mediación y apoyo, no siempre se obtendrá la concesión de lo pedido y ello no tiene porqué ser debido a su caprichosa voluntad.

Deberíamos sinceramente preguntarnos qué respuesta esperamos de los Dioses y si la misma no es la típica respuesta que durante 2.000 años ha sido aguardada, tras la inculcación religiosa, por los creyentes que le rezaban al Dios Único, a Jesús, o a cualquiera de las múltiples vírgenes o santos.

Ciertamente, desde los albores de la humanidad y no solo desde el Cristianismo, en multitud de ocasiones los creyentes nos hemos dirigido a las Deidades buscando amparo, protección y prosperidad. Pero ello es debido a nuestra flaqueza humana, no a la certitud de lo que debería ser.

Comprendamos que los Dioses no están para ejercer nuestra voluntad. No son trasuntos de ‘genios’ a los que pedimos deseos o compramos con ofrendas. En definitiva; Se ha hecho, sí. Se hace, sí. Es común en muchas religiones, sí pero…¿es correcto?. Y aquí es cuando, siempre desde nuestra perspectiva Druídica, respondemos: “pues NO. No es muy correcto” aunque, eso sí, sea muy comprensible y muy humano.

Las peticiones siempre se realizan desde el particular a lo universal intentando que lo universal deje de serlo y se concentre en nuestra particularidad. ¿Por qué lo universal, lo inmenso, cuyas acciones implican a tantos, debe despreciar la amplitud para contentar lo concreto? ¿Nos paramos a pensar si es correcto lo que pedimos? Es más, ¿podemos discernir lo que es correcto de lo que no lo es, dentro de un marco de fuerzas tan universal?.

Muchas veces contemplamos a las Deidades simplemente como humanos todopoderosos. Reyes que deberían premiar a sus súbditos sin importarles el resto….Reflexionemos.

Si Arduinna ayuda a su creyente y le proporciona buena caza para que sus jabalíes alimenten a sus hijos y sobrevivan al invierno, no sería normal pensar que dichos jabalíes, que están bajo su advocación y protección permanente, que la honran a diario simplemente por ser quienes son, jabalíes del bosque, estarían siendo traicionados por su Diosa, aquella que debe protegerlos de cualquier mal, sin haber hecho ellos nada para merecerlo?. Si muere el gran jabalí que protege a su clan acaso eso no sería un quebranto y un sufrimiento para esa ‘tribu’ de jabalíes?. ¿Qué tiene mayor importancia para la Diosa? ¿Nosotros o ellos? ¿Y porque?. Esto, que es un mero ejemplo y ciertamente simplista, lleva en su interior el concepto que intentábamos explicar anteriormente. Existen muchas reacciones a una acción que no valoramos y que desconocemos. En la inmensa telaraña de la vida…¿cual es el hilo que es licito cortar y cual el camino que no debe recorrerse?

Por ello, cuando decimos que las Deidades no nos escuchan….¿estamos seguro de ello? o ¿la sordera, simplemente, les es asignada ante la insatisfacción de nuestros deseos, necesidades o expectativas?.

2º “El momento que me ha tocado vivir es desalentador y no abriga muchas esperanzas: un evidente deterioro de la naturaleza, un homicida fanatismo religioso, conflictos y tensiones entre los países, una corrupción que no cesa …, y frente a todo esto un espantoso silencio de los Dioses o del Dios

¿De verdad pensamos que los Dioses deberían hablar?. ¿Imaginamos a nuestros Dioses como una ‘fotocopia’ del Dios de los Judíos que se levanta vengador para aniquilar a los ‘malvados’?. Y lo más importante, sí así fuera… ¿quienes son los malvados?. En el caso de los monoteísmos Abrahámicos está claro, aquellos que oprimen a su rebaño, su pueblo elegido…

Los creyentes Druídicos no son rebaño de ninguna Deidad. Nuestros dioses nos pueden acompañar, aconsejar y proteger hasta un límite, pues las decisiones son solo nuestras y nuestras son las consecuencias de nuestros actos. Pensar que los Dioses se levantaran de sus Mundos para intervenir y ordenar el nuestro, como un Padre que riñe, manda y ordena a sus hijos y que evidentemente recompone lo que estropean y lo recompone siempre según su criterio y voluntad, es no entender a las Deidades ni el Druidismo. Es una simple aplicación del más puro Abrahamanismo.

El momento que nos ha tocado vivir es tan complicado como todos. ¿Desalentador?, no lo creo. ¿ no abriga esperanzas?. Tampoco lo creo. La esperanza es el trabajo diario de la buena gente. Mientras exista ese trabajo siempre existiría esperanza. ¿El deterioro de la naturaleza, el fanatismo religioso, los conflictos y tensiones entre los países, acaso no son máximas aplicables (lamentablemente) en multitud de otros momentos de la historia?. ¿No han existido cruzadas o guerras religiosas?, ¿.no se han arrasado en toda Europa, multitud de bosques para cultivos o para construir inmensas flotas navales?. Y qué decir de la corrupción, ¿no existía corrupción en Roma o en el Renacimiento?. ¿No existía opresión en el Feudalismo, ni esclavos en las plantaciones de América? ¿No hubo acaso, niños trabajando y muriendo en las minas de carbón de Gales en el siglo XIX?……y podríamos seguir ‘ad infinitum’. Así que, ¿no estaremos acaso idealizando un pasado, celta o no es irrelevante, dada nuestra actual insatisfacción?

3º “¿para qué sirve rezar?”. Tampoco aquí hubo respuesta alguna. Únicamente el silencio, un silencio incomprensible que nos induce a pensar algo para mi ahora evidente: que nuestro pequeño planeta, situado en los arrabales de la galaxia, es invisible para los Dioses o para el Dios

Rezar es una comunión con las Deidades. Sirve para aproximarnos a ellas, a las grandes fuerzas que representan e impregnan el Mundo. El Rezo, como la meditación es un acercamiento místico, de la misma manera que lo es la Ofrenda, el Sacrificio y la Invocación.

No todo acercamiento debiera estar fundamentado por una demanda. De todas maneras, cuando lo utilizamos, nuestras súplicas y peticiones llegan donde deben llegar pero normalmente no estamos acostumbrados a escuchar a las Deidades. Los humanos solemos mantener un curioso diálogo con los Dioses. Pedimos y asumimos que la respuesta es ‘o me lo das o no me lo das’, así, sin mayor discriminación o análisis.

En lo referente al Druidismo, que es lo que nos atañe, y dejando de lado las diferentes maneras en que las otras religiones puedan abordar este tema, decir que las Deidades, como dije anteriormente, manifiestan su ayuda de manera sutil. Es decir, si pedimos ‘X’ raramente nos darán ‘X’ sino que fomentarán en nosotros las actitudes que nos pueden conducir mediante ‘nuestro esfuerzo’ a una consecución positiva que nos lleve a lograr ese ‘X’ que demandamos.

Deberíamos entender que cuando no se consigue aquello que solicitamos, una parte importante de ese mal resultado es responsabilidad nuestra y no deberíamos asumirlo como un No de los Dioses o una falta de compasión hacia nuestros problemas o de ayuda hacia nuestras necesidades.

Como hemos dicho, las Deidades se manifiestan de manera sutil en nuestro interior, en nuestros centros de poder. Nos favorecen con sus cualidades, lo cual no deja de ser un sabio consejo si lo sabemos escuchar, así que incluso podríamos decir que nos condicionan con sus dones. Mediante esta respuesta, los Dioses intentan reforzarnos ante los problemas a los cuales nos aboca la Vida, para que así luchemos mejor y ganemos nuestras batallas. Pero no olvidemos que somos nosotros los que debemos luchar y esforzarnos. Ellos no pueden luchar por nosotros. Si no sabemos aprovechar los dones que los Dioses potencian en nosotros ‘combatiremos’ mal en nuestras luchas diarias.

Independientemente de lo dicho, tampoco deberíamos olvidar que bien pudiera ser que las Deidades que desean ayudarnos (con mayor o menor sutileza) pueden habernos intentado socorrer y a pesar de ello, no haber podido pues como dijimos, la trama del destino es una corriente que arrastra incluso a las Deidades.

¿Es esta forma de manifestarse, desinterés u olvido de las Deidades hacia nosotros?. Nosotros creemos que no, que es responsabilidad del humano el afrontar de manera correcta su Vida y saber gestionar las ayudas.

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4º “El Mundo Actual, que no tiene mucho que ver con el Mundo Celta, es producto de los errores de la Humanidad. No culpo a los Dioses, pero nos han dado una libertad que ha conducido al lamentable estado de las cosas de hoy en día.”

Sí, es cierto. La humanidad ha olvidado a los Dioses, pero al menos en nuestro caso, los Dioses de la religión Druídica no imponen ninguna voluntad. De nuevo este ‘Voluntarismo Deífico’ es más propio de las Deidades Abrahámicas, aquellas a las que se le supone el deseo de organizar el Mundo a su imagen y criterio lo cual conlleva otras concepciones asociadas como la culpa, el pecado, la rebeldía y por ende el premio y el castigo que divide a los buenos de los malos, los que siguen los dictados de la Divinidad y los que no.

Todo esto es ajeno al Druidismo. Así que, ciertamente, el Mundo que tenemos es nuestro fruto y nuestra responsabilidad. Los Dioses Druídicos no están, una vez más, para solucionar nuestros errores y obviar nuestra maldad.

5º “¿Por qué hemos perdido las esencias querido amigo, por qué?

Porque nos hemos hecho insensibles a lo que no debíamos. Hemos ensordecido y no oímos aquello que deberíamos oír. No sentimos lo que deberíamos sentir. Hemos perdido el concepto de lo verdaderamente importante y fundamental, nos hemos embrutecido hasta eliminar nuestro espíritu. Hemos cambiado normas y conductas en persecución del éxito, del dinero, de la soberbia, del estrellato, de la inmediatez de la satisfacción…..Y todo ello es nuestra responsabilidad.

¿Para qué hemos usado esa libertad? Somos imperfectos, somos olvidadizos, somos ingratos.

No todo tiene porque ser malo o negativo.

La libertad que poseemos la hemos usado para Ser y no podía ser de otro modo.

Para ser grandes y para hacernos pequeños.

Para ayudar y para desatender.

Para lo más grande y para lo más mezquino.

Para dar y para acumular.

En definitiva. El ser humano es capaz de lo máximo y de lo mínimo. La libertad es tan solo el camino de la opción, y la opción es solo cosa del hombre. 

¿Por qué los Dioses no intervienen? ¿Van a esperar a que todo se extinga?¿Nos castigarán luego con el Infierno como dicen los Cristianos?

Los Dioses intervienen a diario, indistintamente de los ruegos y oraciones de unos o de otros. Y esto no podía ser de otra manera ya que los Dioses son la propia esencia del Mundo y del Universo. En cada flor que nace y en cada flor que se marchita, en cada rio que brota y en cada rio que se seca, en cada humano que enferma y en cada humano que sana, en cada guerra declarada, en cada paz firmada, en cada cosecha abundante, en cada cosecha perdida, en cada risa de satisfacción y en cada lágrima que el hambre causa. Los Dioses están ahí, en todos ellos, interviniendo de manera sutil pero firme, aportando la energía y el movimiento que cada caso demanda. Esa es la manera de ser de nuestras Deidades. Como decía Euentia, Ollam de nuestra Orden, al referirse a nuestras Deidades:

“…son como son, se les reza y se les ofrenda pero ellos actúan a su modo. No te cae el maná del cielo, a veces su forma de actuar nos parece injusta pues vemos que nos ponen más trabas que ayudas, pero gracias a esas trabas avanzamos y nos superamos. Si esperas de las Deidades que sean misericordiosas* entonces el Druidismo no es para ti.”

*Entendiéndose misericordiosas, en el sentido cristiano, es decir, para el cristianismo, la misericordia es un atributo divino entendido como sinónimo de consideración y perdón, que los fieles piden a Dios para que éste tenga piedad por sus pecados y sus desobediencias. La Divina Misericordia es en principio la devoción que sienten los cristianos por la misericordia de Dios que confían en el perdón de sus pecados mediante la salvación. Dado que en Druidismo no existe esta relación de obediencia/desobediencia ni por tanto las consecuencias de pecado o falta, la misericordia así entendida no tiene sentido. No confundir por tanto la actitud misericordiosa de una Deidad que la coloca en el posicionamiento de juzgar y perdonar unas faltas de sus creyentes con una actitud compasiva o fraternal. Las Deidades si ‘sienten compasión’, igual que ‘sienten cólera’ aunque ni una ni otra sean asumibles a sus homólogas sensaciones humanas. Las Deidades nos pueden responder de una manera u otra y finalmente, todo dependerá también, de como dicha respuesta sea percibida por nosotros.

En cuanto a si las Deidades esperaran a que todo se extinga para intervenir, la respuesta es NO, como hemos aclarado anteriormente. La intervención de las Deidades es constante. Es irrelevante el momento en el que el Mundo que conocemos se extinga. A cada disolución sucederá una nueva creación. Eso es presencia eterna de nuestras Deidades, indiferentemente del Mundo creado o disuelto.

En referencia al Infierno, decir de nuevo a los creyentes, que como bien sabéis el Druidismo no cree en una estancia llamada paraíso ni en una llamada infierno, dado que no cree en un premio o un castigo dependiendo de si se han seguido las normas de los Dioses. Los Dioses, no plantean normas ni juzgan a nadie. Están ahí, realizando su labor en tanto que Deidades. Que el humano siga buenos o malos preceptos morales es una vez más, su RESPONSABILIDAD. El cielo y el infierno lo crean los humanos, no los Dioses y se crea en nuestro propio Mundo, por nuestra propia voluntad. No les atañe a las Deidades el aprobar o reprobar el uso que hemos hecho de nuestra libertad. No esperéis, tras la muerte recompensas o castigos diferidos.

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La conclusión a la que llegan los creyentes después de realizadas estas reflexiones, suele ser que no son escuchados por los Dioses. Se sienten abandonados por ellos, no encuentran salida a sus dudas y en resumen se sienten solos y perdidos. Es entonces cuando toda la angustia se manifiesta en un grito desgarrador de socorro que se dirige a los propios Dioses, ya que consideran que no es posible continuar viviendo sin su ayuda. Es ese sentimiento de desatención el  que les puede llevar a abandonar su culto y  veneración. Incluso algunos de ellos abandonarán sus Creeencias Religiosas y la necesidad de su práctica. En resumen,  piensan que están solos y que la oración no sirve para nada.

Ante esta situación, es necesario recordar que si hemos comprendido bien todo lo que se ha ido explicando anteriormente, veremos que esta conclusión no es correcta desde el punto de vista de la Religión Druídica. No es correcta porque como dijimos, las Deidades sí que nos escuchan. El problema radica en que no esperamos la respuesta que obtenemos, ya que siempre esperamos una respuesta predeterminada, que es la obtención de lo pedido tal y como lo pedimos.

Recordad, los Dioses nunca nos abandonan. En todo caso, nosotros decidimos abandonarlos a ellos, relegándolos al olvido.

Entendemos que lamentablemente, cuando las personas se suelen dirigir a las Deidades es porque están sometidos a zozobras y dolores muy importantes en su vida. No pretendemos ‘ningunear’ el dolor y la angustia que muchos creyentes sienten cuando piden ayuda a sus Deidades. Comprendemos bien esa dureza ya que muchos de nosotros las hemos vivido en nuestras propias carnes, pero debemos entender que hemos de cambiar la ‘imagen’ que tenemos sobre los Dioses. No son humanos, no responden como humanos, no es aplicable una reacción ni una motivación humana pero eso no quiere decir que no formen parte de nuestra propia esencia. Todos llevamos mucho de ellos y cuando oramos a los Dioses oramos a una parte de nosotros y es esa parte la que esta, más o menos, en comunión con ellos y recibe los dones que nos envían. Es por ello que la Oración si que sirve y mucho, al igual que sirven las honras, las ofrendas y los sacrificios.

Recordad también, que las ayudas llegan mejor a aquel que trabaja por conseguirlas y siempre los Dioses tendrán mayor facilidad de impregnación hacia aquellos que les honran y comparten su vida diaria, antes que a los que solo llaman a su puerta para solicitarles una y otra vez, su intercesión. ¿Y eso porque? ¿Porqué son más solícitos, mas serviciales y los Dioses prefieren a sus elegidos, a sus sirvientes leales?…..ERROR. Eso sería una conclusión propia del considerar la Deidad bajo un aspecto humano. La Deidad se encuentra más cerca del que con mayor asiduidad está en comunión con ella. Podríamos decir ‘en sintonía’. Quien mantiene un continuo entre su yo deífico y la divinidad, estará más conectado para comprender y recibir los dones de la misma y por consiguiente, poder llevar a buena conclusión su demanda.

Esperamos haber sabido explicarnos con un poco de claridad en un tema que resulta complejo pero que es fundamental para el creyente ya que solo conociendo a nuestras Deidades y empezando a desarrollar una nueva manera de comunicación con ellas, podremos llegar a entenderlas y percibir mejor sus ayudas y sus limitaciones. Esto es algo fundamental en la relación teológica de las Religiones Politeístas. El cambio de la visión de Dios. Pasar de ser hijos menores de edad de un Padre Todopoderoso que hace todo lo que quiere por nuestro bien pero sin intervención humana a ser dueños y RESPONSABLES de nuestras decisiones en la Vida es para nosotros un signo de maduración del ser humano. Esta toma de conciencia de nosotros mismos, esta asunción de responsabilidad nos debe comportar comprensión hacia nuestras necesidades, hacia nuestras actuaciones y como no, hacia nuestras peticiones de diálogo con las Deidades.

Druiis  Gutuater Conticannatios

 

 

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TRINOXTION SAMONI

Los días  II, III y IV de la Atenouxtion del Mes Samon, que se corresponde en el año actual que acabamos de inicar (3.885 M.T.) con el período comprendido entre la puesta de sol del día 7 de Noviembre hasta la puesta de sol del día 10 del mismo mes, se celebra en nuestra Tradición el Gran Ritual de la Trinoxtion Samoni, las 3 noches de Reencuentro con nuestros Ancestros.

La ”Trinoxtion Samoni”, las tres noches de Samonios. Tres gritos de luz que van a iluminar la oscuridad del invierno que nos llega con las lágrimas de las lluvias otoñales y los aulladores vientos. La naturaleza se adormece, transitando sin cesar en su ritmo cíclico, invitándonos a seguirla sin dejar de ser vigilantes con nuestro fuego interior que nos acompañará en las largas y frías noches. El mismo invierno que cubrirá de escarcha y niebla las Tierras Celtas para hacernos partícipes, una vez más, de las maravillas que nos ofrece la naturaleza. Un inmenso fuego y mar de blancura en el cual veremos danzar a los Tres Rayos de Luz que acompañan el camino de nuestros Antepasados y arropan nuestras almas.

Velo rasgado entre los mundos. Sucellos Dagodeuos, el Buen Padre se une a la Soberana de los Espíritus y una vez más, como antaño, como siempre, para todos aquellos que estén atentos a estas Sagradas Noches, la unión será de nuevo posible. Los difuntos inspiraran a los vivos y los vivos nutrirán a los difuntos con ofrendas rituales.

Este era uno de los momentos más mágicos para los antiguos celtas, el día que no existía. Samonios o Samhain marca el fin del viejo año celta y el principio del nuevo año. Era la muerte y el sueño y a través del invierno (la estación sombría) la tierra descansa hasta su renacimiento en primavera. Así la rueda refleja los ciclos de la naturaleza y la de la vida.

Samonios es una bisagra fuera del tiempo. Los celtas sabían que era necesaria una ruptura que aboliera el orden definido y que permitiera al caos reinar durante un lapso de tiempo. Uno de los aspectos de esta ceremonia era este, tres días que escapan del tiempo, puesto que el tiempo no existe en Samonios, en que cada uno se saltaba ese orden preestablecido; los hombres y mujeres se disfrazaban los unos de las otras y viceversa, las barreras de los campesinos se desmontaban y se tiraban por las laderas, los caballos cambiaban de prado y los niños visitaban a sus vecinos exigiéndoles regalos y mimos, una tradición que sobrevive de manera atenuada en la fiesta de “ HALLOWEN”. Un significado profundo se escondía detrás de estas aparentes excentricidades de este intervalo, donde los Druidas conocían el verdadero simbolismo de Samhain.

En Samonios, donde el tiempo no existe, el velo entre nuestro mundo y el de los antepasados era apartado durante tres días, y los que estaban preparados podían emprender sin peligro, el viaje hacia “ el otro lado”.

El ceremonial de los Druidas apuntaba pues a establecer el contacto con los espíritus de los difuntos considerados como fuente de consejo, sabiduría e inspiración no como causa de miedo a la población. En el transcurso de estas noches, todo un ceremonial era seguido estrictamente y de forma obligatoria (toda ausencia estaba penada con la muerte).

En cada hogar, todos los fuegos se apagaban simbolizando el fin del ciclo y la entrada en la Noche regeneradora. Los Druidas sofocaban solemnemente el Fuego Sagrado del Altar para mas tarde inflamar un nuevo fuego, mediante ramas secas de roble, para honrar a Belenos y ahuyentar a los espíritus maléficos. Después cada familia recibía una brasa enrojecida con la que se generaba un nuevo fuego protector en el atrio que debía ser atendido durante todo el nuevo año.

La fiesta de Samonios es a la vez fin y renovación, tanto para las estaciones como para las existencias humanas. En este momento intemporal, paso de transición, las puertas del Otro Mundo se abren permitiendo a los seres divinos, a los vivos y a los muertos mezclarse.

Samonios es el momento en el que Sucellos, el Buen Dios de la Vida y de la Muerte reunía a las almas de aquellos que habían muerto durante el año con el fin de informarlas de su nueva vida o encarnación. Por tanto Samonios es un umbral Durante estas noches de reencuentro seres de ambos lados pueden traspasar el velo y pasar libremente de un mundo a otro, los difuntos podían rendir visita a sus familiares y estos les acogían con alegría y les dejaban un buen lugar en la mesa siempre cercano al nuevo fuego del hogar. En este día los ancestros eran honrados y bienvenidos de vuelta a sus hogares, era común dejar platos de comida en la mesa para los antepasados que volvían hambrientos por el largo viaje. Estos visitantes , amigos, parientes volvían allí para ayudar a sus seres queridos y les aconsejaban y guiaban para el nuevo año.

En la primera NOCHE se honraba la memoria de los héroes, guerreros caídos en la defensa de la Tribu. La segunda se dedicaba a la memoria de los queridos Antepasados desaparecidos y la siguiente estaba consagrada, mediante el Festín Ceremonial, al regocijo de las alegrías del rencuentro propias de la festividad.

Es en esta época que los animales que no podían ser mantenidos a lo largo del invierno eran sacrificados, la carne serviría para alimentar a la tribu durante el largo y duro invierno. Se sabe asimismo que los ritos de Samhain estaban relacionados con las manzanas, se comía una tarta de manzanas hecha por las mujeres celtas, y como herencia de ello el juego de coger manzanas que flotan en el agua con la boca probablemente desciende de antiguos cultos druídicos, ya que se cree que se equiparaba el paso a través del agua para obtener la manzana con el paralelismo del paso a través del mar hacia Avalón, la tierra de las manzanas, la tierra de los antepasados.

Este es un tiempo de preparar los objetivos para el siguiente año, de iniciar cambios en nuestras vidas, “quemando” en la hoguera de Samonios todo aquello que ya no nos sirve y preparando la tierra para plantar las nuevas semillas de futuros proyectos.

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